La "fumata blanca" desde Atenas acerca del acuerdo de gobierno que debería facilitar el segundo rescate internacional del país deja, no obstante, numerosas dudas en el camino: ¿será éste el acuerdo definitivo que ponga a salvo a la eurozona o el preludio de nuevas tensiones?. "Quedan todavía muchas dudas. No creo que hoy lleguemos (en el seno del Eurogrupo) a acuerdos finales y definitivos", comentó el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, al comienzo de la reunión realizada ayer. "No habrá acuerdos", agregaba el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble. El juego del escondite entre el ministro de Economía heleno, Evangelos Venizelos, y sus 16 colegas del eurogrupo tenía que terminar antes o después. La canciller germana, Angela Merkel, junto a su colega en el "eje", el presidente galo, Nicolas Sarkozy, tampoco están dispuestos a que Grecia siga lastrando la recuperación de la confianza internacional en el euro. ¿Bastarán las nuevas promesas de Atenas? ¿Será suficiente el segundo rescate de Grecia para cerrar la crisis de deuda en la eurozona? De momento, ni los analistas más avezados se atreven a dar una respuesta firme. El terceto -nefasto, a juicio del comisario de Mercado Interior, Michel Barnier- integrado por las tres principales agencias internacionales de calificación de riesgos, Moody?s, Standard & Poor?s y Fitch, podrían tal vez tener la simbólica última palabra hoy, una vez que se conozca si Europa bendice o no las promesas helenas.
La sentencia de las agencias
Fernando Heller | Agencia DPA